martes
febrero, 17

8 millones en la mira: ¿Puede el blanqueo laboral salvar el sistema jubilatorio?

Por la Redacción de ADN21

El programa de Promoción del Empleo Registrado (PER) busca incorporar a la formalidad a una masa crítica de trabajadores que hoy no aportan al sistema. Sin embargo, los especialistas advierten que la recaudación solo crecerá de forma sostenida si la economía deja de estar en terapia intensiva.

En su reciente análisis para LA NACION, la periodista Abigail Contreiras Martínez pone el foco en una cifra que define la fragilidad de nuestro sistema: hoy existen apenas 6 millones de trabajadores registrados frente a un universo de 8 millones que permanecen en la clandestinidad. Esta distorsión no solo desprotege al trabajador, sino que desfinancia crónicamente la caja jubilatoria de la Anses.

El plan de regularización (PER)

La reforma laboral que ya cuenta con media sanción propone el programa de Promoción del Empleo Registrado (PER), una herramienta diseñada para que las empresas regularicen relaciones laborales existentes bajo condiciones excepcionales.

  • Condonación de deudas: El proyecto contempla el perdón de deudas por capital e intereses derivadas de la falta de pago de aportes a la seguridad social.
  • Extinción penal: Se prevé el fin de acciones penales tributarias para quienes decidan “blanquear” a su personal.
  • Sustentabilidad: El objetivo es que una parte de esos 8 millones ingrese a la regularidad para mejorar la recaudación y, sobre todo, darles protección social.

Reflexión ADN21: ¿Basta con una ley?

Como analizamos anteriormente, la capacidad de las empresas para contratar no depende solo de la normativa, sino de la rentabilidad real. Con un “changuito” básico que ya alcanza los $900.000, el esfuerzo de las pymes por formalizar trabajadores se choca con una caída del consumo que vacía los locales. El experto Julián De Diego señala que sectores como la gastronomía, la industria textil y los pequeños autoservicios son los más beneficiados por este blanqueo, ya que son los rubros con mayor tasa de informalidad.

“Como citamos en adn21.net, el blanqueo es una condición necesaria pero no suficiente. Si el trabajador registrado no tiene un salario mínimo que supere la inflación, la base de sustentación del régimen jubilatorio seguirá siendo de barro.”

Por otro lado, voces críticas como la de la economista Roxana Maurizio advierten que poner el acento casi exclusivamente en la flexibilización de las condiciones puede generar una “redistribución de riesgos hacia los trabajadores” en lugar de una mejora genuina de la productividad.

Puntos clave para entender el impacto

  • Doble beneficio: El blanqueo busca mejorar la caja del Estado y, simultáneamente, otorgar defensa oficial de sus derechos a quienes hoy no tienen salario mínimo ni representación gremial.
  • Sector Pyme: El beneficio será mayor en negocios pequeños (kioscos, panaderías, fruterías) donde la “negrura” laboral es estructural.
  • El límite: La CGT advierte que la ley es “regresiva” y que lo único que se obtiene hoy es una “promesa de que se va a generar más empleo”.
  • El factor consumo: Sin una recuperación del poder adquisitivo que motorice el mercado interno, la regularización de empleados podría estancarse ante la falta de facturación de los comercios.
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