Goleada, récords y la ilusión del futuro: la Selección Argentina brilló en Córdoba en una noche de transición y fiesta

En el inicio del tramo final de la era de Lionel Messi, el equipo de Scaloni aplastó 4-0 a Bolivia en el Estadio Kempes. Con un Lautaro Martínez imparable que se acerca a los máximos artilleros, la finura de Nico Paz y el desparpajo de los juveniles, la albiceleste demostró que el recambio generacional está en marcha.

En una velada cargada de simbolismo y mística en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, la Selección Argentina dio cátedra de fútbol. En lo que representa el inicio del tramo de despedida de Lionel Messi de la Selección, el combinado nacional demostró que el legado no solo está resguardado, sino que se renueva con una frescura e intensidad envidiables.

El encargado de destrabar el encuentro a los 18 minutos fue Lautaro Martínez. Tras una recuperación en bloque y una habilitación de Alexis Mac Allister, el delantero del Inter sacó un derechazo cruzado que venció la resistencia boliviana. Con esta conquista, Martínez sumó su gol número 41 en 85 partidos internacionales, quedando a un solo festejo de alcanzar a Sergio “Kun” Agüero (42) en el tercer escalón del podio histórico de artilleros que lideran Gabriel Batistuta (54) y el propio Messi (125).

Cerca de la media hora de juego, llegó la jugada de mayor factura estética de la noche. Una secuencia de toques iniciada por Román Vega y Gianluca Prestianni derivó en una asistencia filtrada de Exequiel Palacios para Nicolás Paz. El zurdo de 22 años, de brillante presente en el Como de Italia, atacó el espacio y pinchó la pelota con el empeine por encima del guardameta para establecer el 2-0 parcial, registrando su tercer gol con la camiseta albiceleste.

Sobre el cierre del partido, el recambio promovido por Lionel Scaloni terminó de florecer. Con 19 años, Leo Flores saltó al campo de juego y desequilibró de inmediato con una maniobra individual por la banda derecha. Su centro rasante al área chica derivó, tras una serie de rebotes, en la definición de José Manuel “El Flaco” López para sellar el 4-0 definitivo.

Argentina no solo festejó una victoria abultada en el Kempes, sino que dejó señales claras sobre el horizonte: el camino del retiro de su máximo ídolo convive en perfecta armonía con una camada joven dispuesta a tomar la posta.

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