La industria de las telecomunicaciones en la Argentina transita un cambio estructural hacia un modelo que combina conectividad avanzada, servicios digitales, contenidos e inteligencia artificial, impulsado por la necesidad de sostener inversiones y diversificar fuentes de ingresos.
El sector atraviesa una etapa de profunda reconversión tecnológica y comercial que abarca desde la reconfiguración empresaria tras la operación entre Telecom y Telefónica —condicionada por la autoridad de competencia para garantizar tres operadores móviles nacionales— hasta el avance masivo de la fibra óptica frente al cablemódem. En este escenario, las compañías buscan nuevos ingresos mediante soluciones empresariales, ciberseguridad y herramientas de inteligencia artificial, temas centrales que se debatirán en la próxima 36° edición de las Jornadas Internacionales 2026 organizada por ATVC y CAPPSA.
Puntos Claves
- Reordenamiento empresario: La compra de Telefónica Móviles Argentina por parte de Telecom Argentina fue condicionada para exigir desinversiones y la transferencia de seis millones de líneas a Metrotel con el fin de consolidar un tercer operador móvil nacional.
- Evolución de infraestructura: La fibra óptica alcanzó 6.900.971 accesos y superó al cablemódem, mientras la televisión satelital registró una marcada contracción en los últimos años.
- Impacto regional del 5G: Las tecnologías móviles aportaron 600.000 millones de dólares a la economía latinoamericana y se proyecta que el 5G represente la mitad de las conexiones regionales hacia 2030.
- Adopción de Inteligencia Artificial: Las operadoras implementan IA principalmente en atención al cliente y automatización de redes, proyectando su comercialización hacia el segmento corporativo y pyme.
- Desafíos normativos y de seguridad: El sector enfrenta un alto impacto de la piratería audiovisual —que afecta al 47% de los hogares con internet— junto a retos de ciberseguridad y dependencia de cadenas de suministro tecnológicas globales.
La confluencia de nuevas tecnologías como el 5G y la inteligencia artificial, sumada a los cambios regulatorios y a la migración hacia redes de alta velocidad, obliga a las empresas de telecomunicaciones a evolucionar desde meros proveedores de conectividad hacia plataformas integradas de servicios digitales. El éxito de esta transición dependerá de la capacidad de monetizar soluciones avanzadas, combatir la piratería y coordinar inversiones sostenibles entre el sector público y el privado de cara a 2027.



