Giro total en la Fórmula 1: el regreso de los motores V8 y una reducción de 80 kilos para 2030

La Fórmula 1 se prepara para dar un giro drástico en su filosofía técnica a partir de 2030, adelantándose un año a lo previsto en el actual pacto de concordia. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, confirmó con el respaldo de los equipos y de Liberty Media que la categoría abandonará el fuerte componente eléctrico actual para recuperar los motores V8 con una mínima asistencia eléctrica.

El anuncio se dio a conocer durante la presentación del Gran Premio de Ruanda, instancia en la que Ben Sulayem detalló que las futuras unidades de potencia contarán con un sistema KERS reducido, similar a un “push to pass”, eliminando la dependencia del 50% de electricidad estrenada en el reglamento de 2026. Esta modificación estructural busca responder a las múltiples críticas de pilotos y aficionados —con Max Verstappen entre sus principales detractores—, permitiendo además fabricar monoplazas aproximadamente 80 kilos más livianos y reducir drásticamente los costos de investigación y desarrollo.

Puntos Claves

  • Vuelta a los V8: A partir de 2030, los monoplazas volverán a utilizar motores térmicos con una mínima asistencia eléctrica orientada a facilitar los adelantamientos.
  • Monoplazas más ligeros: La modificación permitirá reducir el peso de los vehículos en unos 80 kilogramos, atendiendo a uno de los principales reclipos de los competidores.
  • Ahorro y desarrollo: El nuevo reglamento recortará al menos un 50% los gastos en investigación y desarrollo de motores para garantizar la viabilidad financiera de las escuderías.
  • Consenso dirigencial: El acuerdo cuenta con el aval de la FIA, los equipos y la FOM (Liberty Media), permitiendo adelantar la medida que inicialmente estaba prevista para 2031.

La confirmación del regreso de los motores V8 y la reducción de peso representan una respuesta directa al descontento generalizado que generó el reglamento técnico estrenado en 2026. Al priorizar el sonido, el espectáculo y la exigencia de manejo por sobre la alta electrificación, la Fórmula 1 busca corregir el rumbo de su ingeniería de cara a la próxima década.

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