El director técnico de la escudería austríaca reconoció los problemas de equilibrio aerodinámico que afectan al RB22 tras un complejo viernes en el Autódromo Hermanos Rodríguez, sumado a los daños y la sanción sufrida por Max Verstappen.
La primera jornada de entrenamientos libres en el Gran Premio de México dejó al descubierto serios dolores de cabeza para Red Bull. Max Verstappen finalizó la única sesión que disputó en la quinta posición, lidiando con una pérdida de carga aerodinámica tras un incidente con Liam Lawson que le costó una penalización de un puesto en la parrilla. A esto se sumó el diagnóstico del director técnico Pierre Waché, quien advirtió sobre una clara “desconexión” entre la parte delantera y trasera del monoplaza, complicando las aspiraciones del equipo en un circuito donde Ferrari se perfila como principal animador.
Puntos Claves
- Desbalance estructural: El ingeniero jefe Pierre Waché admitió que el RB22 padece una falta de correlación en el comportamiento del tren delantero durante la frenada y la reacción trasera al girar.
- Sanción para Verstappen: El neerlandés protagonizó un toque con Liam Lawson que dañó componentes de su auto y le acarreó una penalización de un puesto para la carrera del domingo.
- Críticas a la altitud y reglamento: Verstappen señaló que la combinación de la altura de la Ciudad de México con la aerodinámica activa de 2026 genera un deslizamiento extremo y dificulta el manejo.
- Amenaza en zonas lentas: Desde el equipo reconocieron la superioridad de Ferrari en las curvas de baja velocidad, especialmente en el sector del estadio, donde los neumáticos sufren mayor sobrecalentamiento.
El arranque de actividad en suelo mexicano expuso la necesidad de ajustes urgentes en el garaje de Red Bull. Con la prioridad de reparar los daños en el monoplaza y corregir los problemas de puesta a punto señalados por Waché, el equipo de Milton Keynes deberá extremar recursos para contrarrestar el buen andar de sus rivales directos en el tramo final del fin de semana.



