La combinación de factores externos desfavorables y el drástico deterioro de ocho indicadores financieros internos desde julio exponen la fragilidad del programa económico del Gobierno.
El escenario financiero argentino sufrió un fuerte deterioro en los últimos 100 días, exponiendo al ministro de Economía, Luis Caputo, a una compleja trama de presiones externas e internas. La reciente derrota de Donald Trump en Estados Unidos suma volatilidad e incertidumbre sobre el futuro del respaldo financiero internacional hacia la administración de Javier Milei. Simultáneamente, el triunfo electoral de Lula da Silva en Brasil provocó una devaluación del real superior al 10%, amenazando la competitividad cambiaria local. En el plano doméstico, un relevamiento del economista Amílcar Collante expone el deterioro de ocho variables financieras críticas desde julio: el riesgo país se duplicó (de 402 a 831 puntos), el BCRA desaceleró la compra de reservas, el mercado local de deuda en dólares se cerró, las acciones cayeron casi un 28% y el crédito privado en moneda extranjera se desplomó. Frente a este panorama, Economía busca contener el dólar para evitar un nuevo salto cambiario, aunque la persistente dolarización privada y la suba del riesgo país reflejan la desconfianza del mercado de cara al año electoral.
Puntos Claves
- El impacto Trump: La derrota del aliado clave de Javier Milei en las elecciones de Estados Unidos genera incertidumbre en los mercados y pone en duda el respaldo de Washington para futuros acuerdos de financiamiento.
- Riesgo país duplicado: El indicador pasó de rozar los 400 puntos en julio a superar los 830, sepultando las expectativas oficiales de regresar a los mercados internacionales de crédito en el corto plazo.
- Devaluación en Brasil: El real brasileño se depreció más de un 10% (pasó de R5,50 por dólar) tras la victoria de Lula, presionando la competitividad de la industria argentina frente a su principal socio comercial.
- Cierre del mercado interno: A diferencia de julio, el Gobierno ya no tiene acceso a colocaciones de deuda en dólares en el mercado doméstico, lo que complica la estrategia para refinanciar los vencimientos del próximo año.
- Reserva y acciones en caída: El Merval en dólares retrocedió casi un 28%, mientras que el BCRA redujo drásticamente su ritmo de acumulación de divisas, necesitando aún unos u$s3.000 millones para cumplir con las metas del FMI.
- Desplome del crédito: La emisión de deuda corporativa y provincial en dólares cayó un 51%, y la expansión del crédito privado en divisas se frenó abruptamente en un 95%, pasando de us1.043millonesasolous48 millones.
La abrupta reversión de las expectativas favorables que el Gobierno ostentaba a mediados de julio deja a Luis Caputo sin margen de maniobra. La conjunción de una coyuntura internacional adversa —marcada por el resultado electoral en Estados Unidos y la depreciación en Brasil— con el empeoramiento de las variables financieras internas, obliga al equipo económico a rediseñar su estrategia de financiamiento y contención cambiaria para evitar que la desconfianza del mercado desestabilice el programa de cara a 2027.



