El gobernador Rogelio Frigerio reveló el hallazgo de dispositivos de vigilancia clandestinos en su despacho y en la Secretaría General. La investigación penal busca determinar responsabilidades tras detectarse equipos de grabación de audio y video camuflados como sensores de movimiento en edificios oficiales.
La institucionalidad de Entre Ríos se vio sacudida este jueves por una denuncia que remite a las “peores prácticas del pasado”. El gobernador Rogelio Frigerio hizo público el hallazgo de tres dispositivos de espionaje instalados en su oficina y en dependencias de la Secretaría General de la Gobernación. El descubrimiento, calificado como de “extrema gravedad institucional”, fue el resultado de una observación técnica del Ministerio de Seguridad tras detectar anomalías en la disposición de los equipos de seguridad del edificio.
Según relató el secretario de Gobierno, Mauricio Colello, la sospecha comenzó al advertir sensores de movimiento en lugares donde no existían alarmas instaladas. Al inspeccionar los aparatos, se confirmó que detrás de las carcasas se ocultaban cámaras y micrófonos en condiciones de grabar sonido y video de manera remota. Ante este escenario, el mandatario provincial ratificó que se inició una investigación administrativa interna y una denuncia penal para determinar quiénes colocaron los dispositivos y cuál era el destino de la información captada.
El hallazgo se produjo en una jornada de alta carga política, marcada por la visita del ministro del Interior, Diego Santilli, para discutir la reforma laboral. Irónicamente, Santilli ha sido mencionado como una de las víctimas de espionaje ilegal en años anteriores, lo que refuerza el clima de tensión en la Casa Gris. Frigerio fue tajante al asegurar que su gestión no permitirá el encubrimiento de estas estructuras clandestinas: “En Entre Ríos se terminaron las prácticas oscuras del pasado”.
Puntos clave de la denuncia:
- Dispositivos hallados: Se detectaron tres aparatos electrónicos ocultos con capacidad de registro de audio y video en tiempo real.
- Ubicación estratégica: Los equipos estaban instalados en el despacho del Gobernador y en la Secretaría General de la Gobernación.
- Modus Operandi: Los sistemas de grabación estaban camuflados dentro de sensores de movimiento que no estaban vinculados a ningún sistema de alarma oficial.
- Acciones legales: El Ejecutivo presentó una denuncia penal y abrió un sumario administrativo para establecer responsabilidades y posibles complicidades internas.
- Origen desconocido: Las autoridades aclararon que los dispositivos no fueron instalados con autorización de la actual gestión y se investiga desde cuándo estaban operativos.
- Respaldo político: El PRO nacional expresó su apoyo total a Frigerio, exigiendo que la Justicia sancione a los responsables de estas operaciones ilegales.
El hallazgo de cámaras y micrófonos ocultos en la sede del Gobierno de Entre Ríos ha generado un escándalo de proporciones institucionales. Rogelio Frigerio vinculó estos hechos con una cultura de persecución política que, según afirma, fue naturalizada durante las gestiones anteriores. Mientras la Justicia intenta desentrañar la red detrás del espionaje, el Gobierno provincial ha reforzado sus protocolos de seguridad, asegurando que estos intentos de “apriete” no frenarán el proceso de transformación iniciado en 2023.





