Por la Redacción de ADN21
El petróleo Brent superó los 118 dólares impulsado por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, dejando a las refinadoras locales operando a pérdida. Con el crudo comprándose a 90 dólares pero vendiéndose a 70 dólares en el surtidor, el sector petrolero enfrenta su peor escenario desde la desregulación, mientras crece el riesgo de desabastecimiento.
El mercado local en la trampa del Brent
La disparada internacional del crudo, que alcanzó valores no vistos desde la invasión a Ucrania, ha roto la política de precios de paridad de exportación implementada por la actual administración. En solo diez días de marzo, los combustibles en Argentina acumulan una suba del 7%, situando el litro de nafta súper en 1.717 pesos en CABA. Sin embargo, las empresas aseguran que este ajuste es insuficiente: denuncian que operan con un atraso del 25% respecto a sus costos de producción.
El conflicto en Medio Oriente ha paralizado el 70% del tránsito por el Estrecho de Ormuz, un nodo por donde circula el 20% de la producción mundial. Esta crisis geopolítica ha generado que el precio del Brent avance un 67% en lo que va del año, mientras que en el mercado doméstico los combustibles apenas subieron un 9,6% en el mismo período.
Puntos Clave: Los números de la crisis energética
- Atraso en surtidores: Las refinadoras compran el barril a 90 dólares pero lo venden internamente a 70 dólares, lo que genera una brecha que la industria no puede sostener.
- Dominio de mercado: YPF, que concentra el 55% del despacho, apuesta por una estrategia de micropricing para evitar cimbronazos, obligando al resto de las petroleras (Shell, Axion y Puma) a moderar sus subas.
- Empresas integradas vs. Compradoras: YPF y Axion amortiguan el golpe al producir su propio crudo; Raízen y Trafigura, al ser compradoras netas, quedan totalmente expuestas a la volatilidad internacional.
- Riesgo de desabastecimiento: Ante la falta de rentabilidad, las empresas están priorizando el suministro a clientes con contrato, lo que podría derivar en faltantes en estaciones de servicio de bandera blanca.
- Respuesta del G7: Las potencias occidentales debaten una liberación coordinada de reservas de emergencia para contener un precio que, según expertos, representa la mayor disrupción en la historia mundial del petróleo.
Análisis a futuro ADN21: ¿Intervención o desabastecimiento?
Como editorializamos en ADN21, el modelo de desregulación total del mercado de combustibles enfrenta su primera gran prueba de fuego. El sistema actual presenta una falla estructural: si la industria no encuentra una salida vía precios, la consecuencia inevitable será la falta de refinación y el quiebre de stock.
El Gobierno nacional se encuentra ante una encrucijada política. Si permite que los combustibles cierren el atraso del 25%, el impacto inflacionario será inmediato y devastador para el consumo. Si decide intervenir utilizando la ley de abastecimiento, rompería la premisa de mercado libre que defiende la gestión libertaria. Con el Estrecho de Ormuz bajo amenaza de cierre total, el escenario de un petróleo a 150 dólares ya no es una distopía, sino una posibilidad que obligará a ADN21 a seguir de cerca cada movimiento de YPF, el único actor capaz de contener el estallido en los surtidores locales.



