El fin de la asistencia masiva: El Gobierno tacha 900.000 planes y apuesta al voucher de capacitación

Por la Redacción de ADN21

En un giro irreversible de la política social, el Ministerio de Capital Humano anunció la baja definitiva del programa Volver al Trabajo. Desde abril, 900.000 beneficiarios dejarán de percibir los $78.000 mensuales para depender de un sistema de vouchers condicionados a la formación. Es el cierre del “grifo” para el esquema heredado del Potenciar Trabajo y un golpe seco a la estructura de intermediación piquetera.

El certificado por encima del ingreso

La gestión de Sandra Pettovello ha decidido ejecutar la hoja de ruta más ambiciosa y arriesgada desde el inicio del mandato libertario. Al cumplirse el plazo de 24 meses fijado para la transición del antiguo Potenciar Trabajo, el Gobierno optó por no prorrogar la asistencia monetaria directa para el grueso de los beneficiarios.

El nuevo modelo reemplaza la transferencia mensual automática por un voucher de capacitación laboral. El concepto es punzante: el Estado deja de sostener un “seguro de desempleo” encubierto para pasar a un sistema de incentivos donde, si el beneficiario no se forma o abandona el curso, pierde el recurso de forma inmediata y permanente.

Puntos Clave: La demolición del asistencialismo tradicional

  • Baja masiva: 900.000 personas dejarán de cobrar los $78.000 fijos; solo se mantendrán unos 300.000 beneficiarios considerados con “vulnerabilidad extrema” e inempleables.
  • Ahorro fiscal de shock: La medida implica un recorte potencial de $60.000 millones mensuales, recursos que el Ministerio de Economía busca retener ante la caída de la recaudación.
  • Vouchers condicionados: El dinero ya no va a las organizaciones ni a los centros de formación, sino directamente al individuo, quien debe elegir un curso y cumplir con una asistencia rigurosa.
  • Red Federal de Capacitación: El Estado pondrá la infraestructura y las empresas privadas dictarán los contenidos, buscando adaptar la oferta a las necesidades reales de producción de cada provincia.
  • Foco en la educación: Parte de lo ahorrado se redireccionará a 7.000 escuelas vulnerables con bajos resultados en las pruebas Aprender, bajo la consigna oficial: “Educar para el trabajo”.

Opinión Editorial ADN21: ¿Capacitación real o purga fiscal?

Como editorializamos en ADN21, la agresividad de esta medida no tiene precedentes. El Gobierno no solo le quita la caja a las organizaciones sociales, sino que pone a prueba la capacidad de supervivencia de casi un millón de personas en un contexto de recesión profunda y empleo formal debilitado.

La apuesta es un “todo o nada”:

  1. La trampa del monto: Los $78.000 ya habían sido devorados por la inflación, convirtiéndose en un subsidio marginal. Al eliminarlos, el Gobierno asume que esa gente ya sobrevive en la informalidad y que el costo político de la baja será menor al beneficio fiscal.
  2. El riesgo de la deserción: Si la “red de centros de capacitación” no se materializa con rapidez en el interior del país, el voucher será un papel mojado. Sin formación real, el programa será visto como una simple purga de los registros sociales para cerrar el déficit.
  3. La paradoja de Capital Humano: Mientras se fortalecen la AUH y la Tarjeta Alimentar para contener a los niños, se suelta la mano a los adultos en edad productiva.

El éxito de Milei dependerá de que esas 900.000 personas encuentren un lugar en un mercado laboral que, por ahora, solo muestra señales de achique.

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