Por la Redacción de ADN21
En una gira neoyorquina marcada por la contradicción, Javier Milei utilizó la sede del J.P. Morgan para fustigar a los capitanes de la industria nacional ante la mirada atónita de inversores globales. Mientras el Presidente tilda de “prebendarios” a figuras como Paolo Rocca, los datos reales de este marzo de 2026 confirman que la industria argentina atraviesa la segunda peor caída del mundo, con un entramado pyme que se desintegra en silencio.
Discursos para adentro, persianas para afuera
La Argentina Week en Nueva York, diseñada para seducir al capital financiero, terminó convirtiéndose en un escenario de maltrato institucional. Milei cargó contra Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate) en un ámbito genéticamente respetuoso de la inversión privada, calificándolos de empresarios prebendarios. La paradoja es total: se busca inversión extranjera mientras se espanta a los mayores empleadores del país.
Puertas adentro, la realidad desmiente el optimismo oficial. La actividad industrial inició 2026 con su decimoquinto mes consecutivo en zona de contracción. El desplome no encuentra piso, con sectores clave como el automotriz y el textil registrando caídas superiores al 25% interanual. No es solo una estadística; es la desaparición física de empresas: desde que asumió la actual gestión, ya cerraron casi 22.000 compañías en todo el país.
Puntos Clave: La radiografía de la desindustrialización
- Récord mundial de caída: Argentina registró el segundo peor desempeño industrial a nivel global en los últimos dos años, con una contracción del 7,9% desde el inicio del mandato libertario.
- Capacidad ociosa extrema: La utilización de la capacidad instalada en las fábricas apenas roza el 53,8%. En el sector automotriz, la situación es crítica: las plantas operan a solo el 31,2% de su capacidad.
- Hemorragia de empleo: La industria manufacturera ya perdió más de 73.000 puestos de trabajo registrados. Se estima que el sector pierde 160 empleos por día en todo el país.
- El “industricidio” Pyme: Más de 31.500 pymes están en riesgo de cierre para este 2026 debido a la caída del consumo interno y la apertura de importaciones sin selectividad.
- Freno a la inversión real: La compra de bienes de capital y maquinaria cayó drásticamente, lo que impide cualquier proceso de renovación o crecimiento tecnológico en el corto plazo.
Análisis Editorial ADN21: El choque de mundos
Como sostenemos en ADN21, la desindustrialización de la Argentina no es un accidente de mercado, sino una “crisis fabricada en casa”. Milei viaja a Nueva York a convencer a Wall Street, pero en el camino dinamita los puentes con los sectores productivos que generan el 19% del empleo formal del país.
El Presidente parece ignorar que la política de Donald Trump —a quien tanto admira— se basó precisamente en el fortalecimiento de la manufactura nacional frente a la competencia externa. Mientras Trump protegía sus fábricas, Milei maltrata a los industriales locales en la propia casa de Trump. La contradicción es flagrante: se pregona una “batalla cultural” mientras se destruye la base material que sostiene el empleo calificado. Si la tendencia no se revierte, Argentina corre el riesgo de consolidar una economía meramente primaria y dependiente, con un tejido social cada vez más fracturado.



