sábado
febrero, 7

Kicillof al frente del PJ: El “escudo” bonaerense se prepara para la carrera presidencial

Por ADN21

Tras semanas de tensión y negociaciones a “todo o nada”, Axel Kicillof aceptó la propuesta de Máximo Kirchner y presidirá el Partido Justicialista de la provincia. Un acuerdo de unidad que busca blindar la gestión bonaerense frente al ajuste nacional y despejar el camino para la ambición presidencial del gobernador.

Un pacto de unidad bajo la sombra de la interna

El peronismo bonaerense logró esquivar una interna que amenazaba con fracturar el principal bastión opositor al gobierno de Javier Milei. En un mediodía cargado de definiciones, se selló un reparto de poder equilibrado entre el “axelismo” y el kirchnerismo duro, bajo la premisa de que “a esta derecha se le puede ganar”.

La llegada de Kicillof a la presidencia del partido —prevista para el próximo 15 de marzo— no es solo un cambio de nombres; representa un repliegue estratégico de Máximo Kirchner, quien dejará el cargo para presidir el Congreso partidario. A cambio, el kirchnerismo obtuvo un respaldo explícito a la situación judicial de Cristina Kirchner y un compromiso de gestión articulada con los intendentes, quienes actuaron como los grandes arquitectos del consenso.

Puntos clave del acuerdo

  • Distribución del Poder: Kicillof presidirá el PJ escoltado por Verónica Magario (Vicepresidencia 1°) y Federico Otermín (Vicepresidencia 2°, cercano a Cristina).
  • Gestión como Escudo: El documento oficial define a la Provincia como una “red y escudo” que sostiene derechos allí donde el Estado nacional “deserta”.
  • Guiño al 2027: El acuerdo incluye un respaldo implícito de La Cámpora a la candidatura presidencial de Kicillof, permitiéndole comenzar a nacionalizar su discurso y recorrer el país.
  • Resguardo a Cristina: El PJ bonaerense ratificó su “repudio absoluto” a la condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner, calificándola como una ofensiva contra el sistema democrático.
  • Internas Locales: Aunque hay paz en la cúpula provincial, el cierre de listas dejó heridas abiertas en distritos como Mar del Plata, Tigre y San Nicolás, donde las internas locales siguen en pie.

La “Paz Armada”

El desembarco de Kicillof en la estructura partidaria le otorga la “herramienta” que sus leales le reclamaban desde la victoria de septiembre de 2025. Sin embargo, la permanencia de Máximo Kirchner al frente del Congreso del partido y de Leonardo Nardini en la Junta Electoral asegura que el kirchnerismo retendrá el control de los “sellos” y la logística electoral.

Es una tregua necesaria: el peronismo entendió que, con la crisis nacional golpeando la puerta de cada municipio, una pelea interna en la provincia de Buenos Aires era un lujo que no podían permitirse. Ahora, el desafío de Kicillof será transformar el “escudo” bonaerense en la “esperanza” nacional que el partido reclama para el 2027.

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