viernes
enero, 30

Kicillof vs. Máximo: La guerra fría por el sello partidario que divide a intendentes y ministros

Por ADN21

En un escenario de máxima tensión política, el peronismo de la provincia de Buenos Aires se ha convertido en un tablero de ajedrez donde cada movimiento es interpretado como una declaración de guerra. Lo que el jueves por la noche pareció ser un “gesto de unidad” por parte de Máximo Kirchner, al proponer a Axel Kicillof para presidir el Partido Justicialista (PJ) bonaerense, fue recibido en La Plata como el inicio de una “guerra fría” por el control del aparato partidario.

La “Ofrenda” de La Cámpora y la Desconfianza del MDF

La jugada de Kirchner busca que Kicillof asuma la conducción del partido el próximo 15 de marzo, fecha en la que vencen las autoridades actuales. El argumento del líder de La Cámpora es que la presidencia del PJ le otorgaría al Gobernador una plataforma institucional sólida para proyectar su candidatura.

Sin embargo, desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) —el ala política que sostiene la gestión de Kicillof— la lectura es diametralmente opuesta. “Están desesperados; no tenían opción”, sentenció un dirigente de primera línea. En la Gobernación ven el ofrecimiento como un “abrazo del oso”: una maniobra diseñada para anclar a Kicillof en las disputas territoriales y la burocracia del PJ bonaerense, con el único fin de esmerilar su proyección nacional hacia 2027.

Intendentes y Ministros: Un Universo Dividido

La noticia generó un hervidero en los grupos de chat del peronismo. La división de aguas es clara:

  • Los Intendentes del MDF: Liderados por figuras como Gustavo Barrera (Villa Gesell), rechazan la oferta. Sostienen que el PJ debería haber sido entregado a Kicillof al inicio de su mandato y que aceptarlo ahora solo serviría para “obturar” su despliegue federal.
  • La Cámpora y Aliados: Mantienen el hermetismo. Mientras Kirchner se reunía con Mariel Fernández (Moreno) —quien ya presentó sus propios avales para disputar la presidencia—, la señal es de unidad forzada o interna incierta.
  • El Gabinete Provincial: Existe un “fastidio” evidente. “Quien presida el PJ tiene que apoyar abierta y explícitamente al Gobernador”, advierten desde un ministerio, sugiriendo que la unidad propuesta por Máximo Kirchner no garantiza la lealtad que Axel necesita para gobernar.

El Dilema de la Riqueza Política

Como venimos analizando, la crisis de confianza que afecta a la economía nacional también se traslada a las estructuras de poder. En este contexto, Kicillof se enfrenta a un dilema de Riqueza Política: ¿Le conviene capturar el sello del PJ hoy a riesgo de quedar atrapado en la interna provincial, o debe seguir construyendo su propia plataforma desde el MDF para las presidenciales?

El plan de Máximo Kirchner parece buscar el blindaje de las estructuras kirchneristas ante el avance de un kicillofismo que ya no pide permiso para armar en las secciones electorales. La “unidad” ofrecida podría ser, en realidad, una jaula de oro.

Análisis Final: El Efecto Mariposa de la Interna

La batalla entre Kicillof y Máximo no es solo por un cargo administrativo; es la definición de quién liderará la oposición al modelo de Milei en el mayor distrito electoral del país.

Así como el dumping chino desmantela la industria nacional y el lobby de Techint busca proteger nichos de ineficiencia, la interna del PJ bonaerense refleja la resistencia del viejo aparato frente a la necesidad de renovación. Mientras los intendentes del interior se debaten entre la obediencia y el recambio, el 15 de marzo marcará el pulso de un peronismo que, por ahora, parece más ocupado en su supervivencia interna que en la reconstrucción de una alternativa real.

El 15 de marzo se define mucho más que un nombre: se define si la “Riqueza Política” del peronismo se usará para la resistencia o para la construcción de lo que vendrá.

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