Por la Redacción de ADN21
En un movimiento tectónico dentro del peronismo, los gobernadores de Salta, Catamarca y Tucumán formalizaron su propia terminal en el Senado. Al mando de la jujeña Carolina Moisés, el nuevo bloque “Convicción Federal” rompe con la conducción de Cristina Kirchner y José Mayans, denunciando una “mala praxis” que dejó al movimiento sin representación real en las comisiones clave y sin estrategia frente al avance de la Casa Rosada.
El fin de la obediencia al Instituto Patria
El mapa del poder en el Senado ha cambiado drásticamente. El portazo de Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca) al interbloque Popular marca el nacimiento de una liga de senadores que responden directamente a sus gobernadores: Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo. Esta fractura no es solo administrativa; es una rebelión contra la “agenda metropolitana” del kirchnerismo y las decisiones “a dedo” tomadas desde Buenos Aires.
La asunción de Moisés como vicepresidenta de la Cámara Alta es el trofeo de esta jugada. La senadora, recientemente suspendida por el PJ jujeño tras su apoyo al presupuesto de Javier Milei, reveló que la ruptura fue el desenlace de una charla fallida con Cristina Kirchner, donde la expresidenta rechazó una estrategia de unidad para el norte que no estuviera tutelada por La Cámpora. “Parte del problema es Cristina”, sentenció Moisés, sellando un divorcio que deja al kirchnerismo sin el control absoluto de la oposición.
Puntos Clave: El búnker del “Peronismo de Gestión”
1. La terminal de los Gobernadores
El nuevo bloque responde a una lógica de supervivencia territorial por encima de la fidelidad ideológica:
- Estrategia propia: A diferencia de Mayans, que retiró al peronismo de comisiones clave como Acuerdos y Relaciones Exteriores, Moisés y sus aliados exigen ocupar esos espacios para influir en el nombramiento de jueces y leyes económicas.
- El reclamo de Sáenz: El gobernador salteño estalló contra la “Pyme familiar” de los Kirchner, criticando que las intervenciones partidarias se definan “por Zoom” sin conocer la realidad del interior.
2. “Mala Praxis” Parlamentaria
Desde Convicción Federal lanzaron una dura crítica a la conducción de Mayans:
- Falta de dictámenes: Aseguran que el capricho de no integrar comisiones dejó a la CGT y a los trabajadores sin una propuesta superadora frente a la reforma laboral de Milei.
- Irrelevancia: Moisés advirtió que si el peronismo no reacciona y sigue atado a estrategias electorales erróneas, seguirá perdiendo bancas hasta ser irrelevante.
3. El Factor Disciplinario
La ruptura se aceleró tras la suspensión masiva de 300 dirigentes en Jujuy.
- Castigo al RIGI: El kirchnerismo intentó disciplinar a los senadores que votaron el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
- Reacción: Lejos de amedrentarse, Moisés y los gobernadores del norte profundizaron su autonomía, entendiendo que el diálogo con la Casa Rosada es vital para la llegada de obras y fondos a sus provincias.
Análisis ADN21: El nuevo árbitro del Senado
Con la formación de Convicción Federal, el kirchnerismo pierde la capacidad de bloqueo automático. Ahora, para sacar cualquier ley de peso —desde pliegos de jueces hasta la Ley de Glaciares que reclama Jalil—, el Gobierno nacional tiene un interlocutor con el cual negociar sin pasar por el filtro de la militancia dura.
Moisés busca construir el “peronismo del futuro”, pero el desafío es enorme: deberá demostrar que este alejamiento de Cristina no es solo una concesión a Milei, sino una forma de recuperar el poder territorial que el PJ ha cedido en los últimos años. Por ahora, el norte ha gritado su independencia y el tablero hacia 2027 tiene un nuevo jugador de peso.



