Por la Redacción de ADN21
Daniel Gordillo, delegado de UTICRA, advirtió sobre la crítica situación de la planta industrial en Tucumán y la incertidumbre de los trabajadores ante el posible fin de la asistencia estatal.
La industria del calzado en Argentina enfrenta uno de sus momentos más complejos, y el caso de Topper se ha convertido en el epicentro de la preocupación productiva. Con una trayectoria que supera las cinco décadas, la marca no solo representa un eslabón clave en el calzado deportivo, sino que recientemente había expandido su horizonte hacia la fabricación de indumentaria, consolidando su presencia en el mercado interno. Al respecto, Daniel Gordillo, referente de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), destacó: “Es una marca emblemática y tiene mucha representación con Argentina, ¿no? 50 años por lo menos debe tener la marca”.
Sin embargo, la realidad puertas adentro de la fábrica de Tucumán —la única que posee la empresa en el territorio nacional— es alarmante. Según el dirigente, el destino de la marca está íntimamente ligado a la supervivencia de esta planta: “Tengo entendido que es la única [fábrica de Topper en el país]… Tristemente, si la fábrica cierra, la marca Topper desaparece de Argentina”.
La sostenibilidad del proyecto industrial ha dependido en gran medida de la colaboración de los gobiernos municipal y provincial. No obstante, la incertidumbre se acrecienta ante la información de que este esquema de ayuda podría tener fecha de vencimiento inmediata. Sobre este punto, Gordillo explicó: “Sabemos que de alguna manera está colaborando, está ayudando a la empresa por parte del gobierno municipal y del gobierno provincial [de Tucumán]… lo que sí, yo creo que este mes se cortaba ese tipo de ayuda”.
Finalmente, desde el gremio han manifestado su frustración por la falta de canales de comunicación efectivos para mitigar la angustia de los operarios. “Estamos atravesando una crisis muy profunda. Hemos solicitado infinidad de veces reunirnos con el gobierno provincial para ver de qué manera podíamos ayudar a los compañeros trabajadores”, concluyó el delegado. El escenario actual obliga a una definición política y empresarial urgente para evitar que una de las etiquetas más representativas del país pase a ser parte del pasado industrial argentino.
- Identidad en juego: Topper cuenta con más de 50 años de historia en el país y es considerada una marca insignia de la industria nacional.
- Riesgo de cierre: Se trata de la única planta de la firma en Argentina; su cese de actividades implicaría la desaparición de la producción local.
- Asistencia estatal: El gobierno provincial y municipal han brindado apoyo económico, pero existe el temor de que este beneficio finalice durante el presente mes.
- Conflicto gremial: Los representantes de los trabajadores denuncian dificultades para establecer mesas de diálogo con las autoridades tucumanas.



