Un relevamiento reciente de la Universidad de San Andrés (UdeSA) indica que la aprobación de la gestión de Javier Milei se ubica en el 36%, mostrando una estabilidad en sus índices y frenando la caída previa, aunque con un nivel idéntico al que ostentaba Mauricio Macri en el mismo tramo de su administración.
De acuerdo con la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), el gobierno nacional registra un 36% de aprobación y un 60% de desaprobación, cifras que se mantienen sin variaciones significativas respecto al mes anterior. El estudio subraya el paralelismo con el mandato de Mauricio Macri en 2018 —momento atravesado por tensiones cambiarias—, planteando interrogantes de cara al futuro electoral, mientras que en el plano de preferencias partidarias se observa un empate técnico entre La Libertad Avanza y el peronismo.
Puntos Claves
- Nivel de aprobación: El 36% de los encuestados aprueba la gestión presidencial, mientras que el 60% la desaprueba, destacándose que un 14% la avala con firmeza frente a un 48% de rechazo total.
- Paralelismo histórico: Los registros actuales igualan de manera exacta los números que presentaba Mauricio Macri en su gestión durante el mismo período, cuando enfrentaba los cimbronazos de la crisis cambiaria.
- Imagen personal: La valoración positiva de Javier Milei se ubica en el 34%, apenas un punto por encima de la medición previa, en tanto que Patricia Bullrich encabeza las opiniones positivas con un 36%.
- Escenario electoral hacia 2027: En las preferencias de cara a una contienda presidencial, La Libertad Avanza alcanza el 26% de las intenciones de voto y el peronismo registra un 24%, con un significativo 26% de indecisos.
Los datos de la Universidad de San Andrés reflejan una meseta en el respaldo al gobierno nacional que recuerda las dificultades de gestiones anteriores para sostener expectativas positivas a mitad de mandato. Con un escenario de paridad técnica en las proyecciones electorales y un alto porcentaje de incertidumbre en el electorado, el oficialismo enfrenta el desafío de consolidar soportes políticos y sociales de cara a los próximos años.



