El indicador elaborado por el JP Morgan volvió a rebasar la barrera de las 700 unidades impulsado por la caída de los bonos soberanos, mientras el dólar oficial alcanza nuevos máximos nominales, planteando un interrogante en la City sobre la sostenibilidad del programa financiero a mediano plazo.
La persistencia de un riesgo país en alza —que trepó desde los 400 puntos registrados a mediados de año— contrasta con la relativa estabilidad del mercado cambiario, donde el dólar opera en torno a los $1.550. Informes de consultoras como 1816 advierten que esta divergencia refleja profundas dudas de los inversores sobre la capacidad de refinanciación y los pesados vencimientos de deuda previstos para el período post-2027 y 2028, en un escenario económico condicionado por señales de estancamiento tras los últimos datos de actividad del EMAE.
Puntos Claves
- Salto del indicador: El riesgo país avanzó hasta los 703 puntos básicos, acumulando un incremento cercano al 74% en los últimos tres meses a la par del retroceso de los títulos Globales y Bonares en Wall Street.
- La divergencia cambiaria: Mientras los bonos sufren un fuerte castigo por la incertidumbre de largo plazo, el dólar oficial y el blue se mantienen contenidos, alcanzando cotizaciones máximas de $1.550 y $1.570 respectivamente.
- Foco en los vencimientos: Las mayores tensiones del mercado se concentran en los compromisos en moneda extranjera proyectados para 2027 y, con mayor intensidad, para 2028, reflejando temores sobre la disponibilidad futura de divisas.
- Impacto de la actividad: Los recientes datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que muestran un estancamiento mensual reavivan los temores de una recesión técnica y añaden presión al plan oficial.
La convivencia entre un dólar contenido y un riesgo país disparado expone las contradicciones estructurales que observa el mercado financiero local. El desafío central de la gestión económica radica en despejar las dudas sobre la capacidad de pago a mediano plazo y devolver la confianza a los inversores frente a los exigentes compromisos de los próximos años.



