Los bloques opositores en la Cámara de Diputados fracasaron en su intento de conseguir el quórum necesario para tratar en sesión especial la derogación del DNU 70/23. Con 121 legisladores sentados en sus bancas, la oposición quedó a solo ocho diputados de los 129 requeridos, permitiendo que el oficialismo blindara la medida gracias al alineamiento de mandatarios provinciales y a sorpresivas ausencias en el recinto.
La maniobra opositora se vio frustrada por el bloqueo de los sectores aliados a la Casa Rosada y la subordinación de gobernadores como Osvaldo Jaldo, Maximiliano Pullaro y Carlos Sadir. A esto se sumaron bajas imprevistas dentro de las propias filas opositoras y peronistas, como la de la jujeña María Inés Zigarán —quien había firmado la convocatoria pero no bajó a su banca— y la de los legisladores que responden al mandatario tucumano. Pese a las negociaciones de última hora, el número no alcanzó y el oficialismo logró sostener el decreto.
Puntos Claves
- Frenazo en el recinto: La oposición reunió 121 legisladores y se quedó a ocho voluntades del quórum necesario para abrir el debate sobre el decreto.
- Ausencias sorpresivas: Se registraron faltazos clave tanto en bloques dialoguistas como en el peronismo, destacándose la baja de la jujeña María Inés Zigarán y de los tres diputados del bloque Independencia que responden a Osvaldo Jaldo.
- Influencia de los gobernadores: Mandatarios provinciales jugaron un rol determinante al desactivar la presencia de sus representantes en el Congreso para evitar fricciones con la administración central.
- Bajas en bloques aliados: El espacio de Provincias Unidas acumuló ausencias determinantes que privaron a la oposición del número matemático necesario para alcanzar la meta.
La fallida sesión especial en Diputados deja en evidencia la fragilidad de los números opositores frente a la capacidad de articulación política y territorial de la Casa Rosada junto a los gobernadores aliados. Al blindar el DNU 70/23, el oficialismo consolida su gobernabilidad parlamentaria y expone las tensiones y baches internos que continúan afectando a la oposición en el ámbito legislativo.



