La advertencia anticipada por ADN21 sobre la jugada de Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz se materializó en el recinto: sin margen político ni números en el Senado, el oficialismo debió amputar el polémico capítulo de extranjerización.
El análisis anticipado sobre el impacto estratégico de los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta) encontró su correlato exacto en el desenlace parlamentario de este jueves. La instrucción brindada a las senadoras Beatriz Ávila y Flavia Royón para rechazar de plano el capítulo de extranjerización de tierras dinamitó los cálculos previos que esgrimía Patricia Bullrich en la Cámara Alta. Ante la imposibilidad matemática de sostener el articulado en el recinto y frente a una rebelión federal que amenazaba con tumbar toda la sesión, el oficialismo se vio obligado a dar un repliegue táctico histórico, eliminando formalmente el punto más resistido de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada para rescatar el resto del proyecto.
Puntos Claves
- Predicción confirmada: El rechazo ordenado por las terminales provinciales del norte rompió el poroteo libertario y dejó al descubierto la fragilidad aritmética del Ejecutivo.
- Derrota de la estrategia centralista: La resistencia de Jaldo y Sáenz demostró que avanzar sobre recursos estratégicos sin consenso territorial deriva inexorablemente en un retroceso legislativo.
- Concesión obligada: Para evitar una derrota bochornosa, La Libertad Avanza optó por amputar el capítulo III, validando punto por punto el escenario de paridad extrema advertido previamente.
Opinión de ADN21
Que la cruda realidad del recinto haya validado el anticipo político confirma que el federalismo territorial no es una variable negociable en el tablero del Senado. Pretender imponer una reforma de alto impacto soberano a espaldas de los gobernadores fue un cálculo errático que el oficialismo terminó pagando con una retirada obligada, ratificando que, sin cintura política ni acuerdos previos, la aritmética parlamentaria siempre pasa factura.



