El presidente Javier Milei desmintió categóricamente los rumores sobre la salida de Luis “Toto” Caputo del Ministerio de Economía, calificando las versiones como “traición a la patria” y destacando la relación “simbiótica” que mantiene con el funcionario en medio de negociaciones clave con el Fondo Monetario Internacional.
La crisis de especulaciones fue, en gran parte, autoinfligida por la propia Casa Rosada tras la sorpresiva irrupción del economista Alberto Ades en una reunión de gabinete, lo que generó confusión generalizada y repercutió negativamente en los mercados financieros. A esto se sumaron tensiones con el ala política del gobierno liderada por Karina Milei y cruces públicos del propio Caputo en redes sociales antes de viajar a Bangkok para reunirse con Kristalina Georgieva.
Puntos Claves
- Desmentida presidencial: Milei descartó de plano la renuncia de su ministro de Economía y aseguró que ambos mantienen una visión totalmente alineada y se entienden de memoria.
- Origen del ruido político: La crisis se desató tras la invitación de Ades al gabinete —quien luego cuestionó públicamente el rumbo económico y expuso sus propias propuestas— en momentos en que Caputo se ausentaba del encuentro aduciendo malestar físico.
- Impacto en los mercados: La incertidumbre política golpeó a los activos financieros, provocando una caída del Merval del 2,5%, números negativos en los bonos soberanos y un acercamiento del riesgo país a los 600 puntos básicos.
- Cruce en redes y viaje: Caputo ratificó en su cuenta de Twitter que no abandonará su cargo, previo a emprender su viaje a Tailandia para reunirse con la directora gerente del FMI.
La defensa pública de Javier Milei hacia Luis Caputo busca calmar las aguas tras un episodio de fuerte turbulencia política y económica generado desde el propio seno oficialista. Mientras el ministro enfoca su agenda en las negociaciones internacionales en Bangkok, el episodio deja al descubierto las tensiones internas y el desgaste que atraviesa la gestión económica frente a los desafíos electorales venideros.



