La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) aprobó formalmente la creación de un nuevo certamen oficial denominado Recopa de Campeones, que comenzará a disputarse a partir de la temporada 2027. La resolución, impulsada por la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia, fue ratificada durante la reunión del Comité Ejecutivo celebrada en el predio Lionel Messi de Ezeiza, incorporando una nueva instancia definitoria al ya recargado calendario del fútbol doméstico.
El flamante torneo se jugará bajo un formato triangular a partido único en sedes neutrales, enfrentando anualmente a los ganadores de la Copa Argentina, la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional. El reglamento contempla un sistema de puntuación particular que otorga tres unidades por victoria en tiempo reglamentario, mientras que los empates se definirán por penales, premiando con dos puntos al vencedor de la tanda y con uno al perdedor. Con esta incorporación, la AFA elevará a ocho la cantidad de títulos oficiales en disputa por año, sumándose a los torneos Apertura y Clausura, la Tabla Anual, la Copa Argentina, el Trofeo de Campeones, la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional, en una medida que vuelve a encender el debate sobre la superpoblación de competencias.
Puntos clave
- Nuevo formato: La Recopa de Campeones reunirá en un triangular de todos contra todos a los campeones de la Copa Argentina, la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional.
- Sistema de puntos: Los partidos empatados a los 90 minutos se resolverán por penales, otorgando 2 puntos al ganador de la serie y 1 al derrotado.
- Ocho títulos anuales: A partir de 2027, el mapa de coronaciones oficiales del fútbol argentino alcanzará la cifra récord de ocho estrellas en disputa por temporada.
- Modificaciones en playoffs: El Comité Ejecutivo también resolvió que las semifinales y finales de los torneos de la Liga Profesional se disputen en estadios neutrales, manteniendo el tiempo suplementario a partir de los octavos de final.
Opinión de ADN21
La proliferación constante de nuevos certámenes y trofeos oficiales en el fútbol argentino responde a una lógica de marketing y gestión que prioriza la multiplicación de negocios por encima de la jerarquización deportiva. Agregar una octava estrella anual en un calendario que ya padece una evidente sobrecarga de partidos no hace más que devaluar el peso simbólico de los campeonatos y atentar contra la calidad del espectáculo. El verdadero desafío dirigencial no debería ser inventar más copas de diseño exprés, sino estructurar un sistema competitivo sensato, equilibrado y sostenible en el tiempo.



