El director del equipo Red Bull, Laurent Mekies, reconoció públicamente que la escudería de Milton Keynes sufre un persistente problema de degradación del rendimiento en el monoplaza durante los fines de semana de competencia. Las quejas manifestadas por Max Verstappen tras calificar el RB22 como “un coche hecho de papel” en Monza pusieron de relieve una dificultad estructural que, según el tetracampeón mundial, arrastran desde hace varias temporadas a pesar del cambio reglamentario en los monoplazas de 2026.
Mekies confirmó que el fenómeno que afecta el rendimiento del coche a lo largo de las sesiones y carreras es un asunto complejo que no se resolverá por completo en la temporada actual. Si bien el equipo implementó lecciones de aprendizaje tras los fines de semana de Monza y Madrid que permitieron dar pequeños pasos positivos, las limitaciones impuestas por el límite presupuestario y la necesidad de introducir modificaciones mayores en el diseño del chasis implican que el inconveniente probablemente acompañará al conjunto austríaco hasta el próximo año. Ante este panorama, y sabiendo que no interviene en la pelea por el título 2026, el neerlandés corre el riesgo de cerrar el año sin victorias, algo que no le sucede desde 2015.
Puntos Claves
- Problema confirmado: Laurent Mekies validó los dichos de Max Verstappen sobre la pérdida de rendimiento y degradación que experimenta el monoplaza en plena actividad de pista.
- Falla de arrastre: El director de Red Bull admitió que no se trata de un problema nuevo y que requiere un análisis complejo para llegar al fondo de la cuestión.
- Margen limitado para 2026: Debido al tope presupuestario y al enfoque de desarrollo volcado hacia el coche de 2027, la escudería no puede aplicar soluciones definitivas en el RB22 actual.
- Racha en riesgo: Con pocas chances de luchar por el campeonato, el neerlandés enfrenta la posibilidad de concluir la temporada sin triunfos por primera vez desde su etapa en Toro Rosso.
Opinión de ADN21
La incapacidad de Red Bull para resolver un problema crónico de diseño bajo el nuevo ciclo reglamentario expone los límites técnicos con los que tropieza la escudería ante la exigencia de la máxima categoría. Cuando un piloto de la jerarquía de Max Verstappen advierte fallas estructurales sostenidas en el tiempo, los parches temporales dejan de ser suficientes. Gestionar la transición hacia 2027 sin hipotecar el prestigio competitivo del presente año será el verdadero examen de liderazgo para la estructura técnica de Milton Keynes.



