La FIA reveló los motivos del fallo informático en Malasia y anunció medidas para evitar nuevos colapsos

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) concluyó su investigación técnica sobre el inusual incidente que afectó a la parrilla durante la vuelta de formación del Gran Premio de Bahréin en el circuito de Sepang. El organismo rector detalló que el colapso en las unidades de potencia se debió a un error de configuración del software bajo condiciones de lluvia extrema, y confirmó el paquete de medidas preventivas que se implementarán de cara a las próximas competencias del calendario.

El problema se desencadenó cuando los monoplazas circularon a velocidad reducida detrás del auto de seguridad en zonas con restricciones de potencia de 250 kW. Debido a un efecto acordeón prolongado, los motores operaron a un régimen de revoluciones inferior al previsto, generando un déficit energético que el sistema no pudo compensar. Esto dejó a varios competidores —incluyendo a Max Verstappen y Lewis Hamilton— prácticamente detenidos en plena pista y obligó a una interrupción con bandera roja de cincuenta minutos. La rápida reacción técnica de la FIA permitió consensuar un parche informático con los fabricantes en tiempo récord para reanudar la prueba.

Puntos Claves

  • Origen de la falla: Un desajuste en el software de lluvia provocado por el rodaje a baja velocidad y revoluciones mínimas detrás del auto de seguridad, superando los parámetros evaluados en las simulaciones previas.
  • Respuesta de emergencia: El equipo técnico de la FIA identificó el inconveniente a los cinco minutos de la suspensión, diseñó, probó y distribuyó una actualización de software que los equipos integraron en menos de media hora.
  • Validación y simulaciones: El organismo aclaró que el paquete había sido probado en los Grandes Premios de Bélgica y Países Bajos, aunque el escenario extremo de Sepang expuso una variable no contemplada.
  • Soluciones a futuro: La FIA aplicará la misma configuración de emergencia en caso de lluvia en el próximo Gran Premio de Singapur y lanzará una actualización definitiva antes de la cita en Estados Unidos, sumando nuevos protocolos de verificación independiente.

La pronta aclaración por parte de la FIA busca llevar tranquilidad a los equipos y fabricantes tras el bochorno tecnológico vivido en Malasia. Al reconocer los vacíos en las pruebas de validación y comprometerse a actualizar los protocolos de seguridad informática, el organismo intenta blindar a la categoría frente a un futuro colapso técnico, garantizando que el protagonismo en pista no dependa de imprevistos en el código de las unidades hibridadas.

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