La tensión en el Gobierno escaló a niveles críticos: Karina Milei busca desplazar a Patricia Bullrich de la conducción parlamentaria para concentrar el control absoluto, mientras la senadora no descarta romper con el bloque y lanzarse como alternativa presidencial para 2027.
El equilibrio de poder dentro del oficialismo se ha fracturado. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ha intensificado su ofensiva para reducir la influencia de Patricia Bullrich en el Senado, delegando el control político del bloque en figuras de su extrema confianza como Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt. Esta maniobra no solo busca aislar a la exministra, sino también centralizar todas las decisiones políticas en la Secretaría General. Mientras tanto, en el frente externo, el Gobierno enfrenta incertidumbre debido a la falta de confirmación del próximo viaje de Javier Milei a Washington y los ruidos geopolíticos generados por la adhesión a la “Pax Sílica” y los vínculos de funcionarios con China, lo que ha enfriado el respaldo de la administración estadounidense.
Puntos Claves
- Disputa abierta por el poder: La confrontación entre Karina Milei y Patricia Bullrich dejó de ser encubierta; el entorno de la secretaria general sostiene que el Senado será controlado por Lule Menem y Devitt, ignorando la jefatura de la senadora.
- La alternativa 2027: Ante el desgaste y el intento de acorralarla, Bullrich analiza escenarios de ruptura y ya contempla la posibilidad de presentarse como candidata presidencial en 2027 si el proyecto actual pierde fuerza.
- Geopolítica y dudas: El acuerdo “Pax Sílica” busca fortalecer lazos tecnológicos con Estados Unidos y desplazar a China, pero la desconfianza de Washington hacia ciertos vínculos del entorno libertario con el país asiático ha generado una pausa en la relación estratégica.
- El impacto Adorni: Las investigaciones judiciales y el manejo desprolijo del caso Manuel Adorni han erosionado la imagen del Presidente ante influyentes medios internacionales como The Wall Street Journal, afectando el apoyo que hasta hace poco era unánime.
- Centralización parlamentaria: Karina Milei convocó a diputados y senadores para dictar una agenda agresiva que incluye la nueva Carta Orgánica del Banco Central y la eliminación de las PASO, buscando mostrar un mando centralizado que emula consignas de liderazgos pasados.
Opinión de ADN21
La guerra interna entre Karina Milei y Patricia Bullrich es el síntoma más claro de un oficialismo que, en su afán de centralizar el mando, está destruyendo los puentes que lo llevaron al poder. Mientras la “capitana” del Ejecutivo se enfoca en purgar a todo aquel que no responda ciegamente a su estructura, el Gobierno descuidó su activo más valioso: la credibilidad internacional y la alianza estratégica con Estados Unidos. Si Javier Milei permite que sus funcionarios más leales —y cuestionados— terminen arrastrando su propia reputación ante la mirada del círculo rojo y los mercados globales, Bullrich no necesitará romper el bloque; simplemente tendrá que esperar a que el propio oficialismo termine de implosionar. La política es, ante todo, una cuestión de sumar, y este Gobierno ha decidido, por el contrario, hacer de la resta y el aislamiento su método de supervivencia.



