Reforma radical: Milei quiere “apagar” el Estado para limitar el financiamiento del fisco

El presidente anticipó que impulsa un proyecto de ley para paralizar las operaciones de la administración pública nacional cuando se agoten las partidas presupuestarias, un mecanismo inspirado en la experiencia estadounidense.

En una reciente aparición en el canal de streaming Neura, el presidente Javier Milei confirmó que el Gobierno trabaja en un proyecto de ley para implementar una versión argentina del “shutdown” estadounidense. Este mecanismo propone que, al agotarse el presupuesto asignado, el Estado cese sus operaciones y no pueda realizar gastos adicionales, funcionando como un mecanismo automático de contención fiscal. El anuncio se suma a la agenda de reformas libertarias, que también contempla una modificación drástica a la Carta Orgánica del Banco Central, la cual incluiría sanciones penales para quienes financien al fisco mediante la emisión monetaria.

Puntos Claves

  • Mecanismo de “shutdown”: El Gobierno busca que, mediante ley, se obligue al cese de actividades y gastos del Estado nacional una vez que se agoten los recursos presupuestarios.
  • Antecedente estadounidense: En Estados Unidos, este procedimiento ha ocurrido 20 veces desde 1976 y consiste en la suspensión de funciones de agencias federales ante la falta de acuerdos legislativos sobre el financiamiento.
  • Impacto social y operativo: Históricamente, el “shutdown” ha implicado la suspensión de salarios de trabajadores estatales, cancelación de asistencia a sectores vulnerables y retrasos en servicios básicos como inspecciones, trámites migratorios o préstamos.
  • Reforma del BCRA: Paralelamente, el equipo económico —encabezado por Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Santiago Bausilli— redacta una ley para prohibir la emisión monetaria destinada a financiar al Tesoro, calificando dicha práctica como una “estafa” punible penalmente.
  • Incertidumbre estatal: Aunque el alcance en Argentina aún no fue detallado, el modelo despierta interrogantes sobre cómo se verían afectadas partidas críticas como jubilaciones, salud, educación y justicia durante un eventual apagón estatal.

Opinión de ADN21

La pretensión de importar un modelo tan drástico como el shutdown estadounidense a la realidad argentina no es solo una apuesta técnica; es una declaración de principios sobre la desconfianza absoluta hacia la gestión presupuestaria tradicional. Mientras que en Estados Unidos el cierre es consecuencia de un bloqueo legislativo crónico, Milei pretende institucionalizarlo como una herramienta de disciplina fiscal. Sin embargo, la diferencia de arquitectura estatal es abismal: en un país con estructuras sociales mucho más frágiles y una dependencia del Estado significativamente mayor en sectores vulnerables, convertir la parálisis en ley podría tener consecuencias imprevisibles. Lo que en teoría busca ser un “techo” para el gasto, en la práctica argentina podría transformarse en un interruptor de alto riesgo para la paz social.

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