Por ADN21
En una declaración explosiva ante la justicia y los medios, la diputada Marcela Pagano denunció un esquema de recaudación paralela en el corazón del Ejecutivo. Según la legisladora, el jefe de Gabinete habría recibido USD 3 millones a través de criptomonedas y, junto a su segundo, Javier Lanari, cobraría audiencias a empresarios para financiar una estructura de “casta” que incluye nombramientos familiares.
La crisis que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, alcanzó una nueva dimensión tras las declaraciones de la diputada Marcela Pagano, quien lo definió abiertamente como el “cajero de Karina Milei”. Pagano sugirió que Adorni recibió tres millones de dólares vinculados a una operación en una wallet relacionada con la criptomoneda Libra, un proyecto promocionado originalmente por el entorno presidencial. Además de la denuncia por el manejo de activos digitales, la legisladora del bloque Coherencia señaló a Javier Lanari, secretario de Comunicación, como el “bolsero” encargado de recolectar dinero en efectivo proveniente de audiencias privadas con empresarios que no eran registradas oficialmente. Estas acusaciones, que ya fueron presentadas ante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, se suman a las sospechas internas sobre el nombramiento de familiares de Lanari en organismos como Yacyretá y el Senasa.
El colapso del confesionario digital Lo que Marcela Pagano ha puesto sobre la mesa no es solo una denuncia por corrupción; es la descripción de un sistema de recaudación que espeja las prácticas que La Libertad Avanza juró erradicar. Al señalar a Adorni como el “cajero” y a Lanari como el “bolsero”, la diputada utiliza una terminología que remite directamente a las épocas más oscuras de la política argentina, pero con un giro moderno: las billeteras virtuales y las criptomonedas.
La mención específica de la estafa Libra es el punto más sensible para la Casa Rosada. Si, como sugiere Pagano, los hermanos Milei no le sueltan la mano a Adorni por su nivel de involucramiento en dicha trama, el jefe de Gabinete deja de ser un funcionario para convertirse en un custodio de secretos compartidos. Mientras la opinión pública aún procesa la imagen de la “cascada” millonaria en su piscina, estas nuevas revelaciones sobre cobros a empresarios para acceder al poder político terminan de demoler la estética de austeridad libertaria. En este escenario, la defensa de la “pureza” oficialista parece haber sido reemplazada por una ingeniería de supervivencia judicial.
Puntos Claves
- El factor cripto: Pagano afirmó que Adorni recibió USD 3 millones en una operación vía wallet por la promoción de la criptomoneda Libra.
- Recaudación en negro: Según la denuncia, Adorni y Lanari cobrarían sumas de dinero a empresarios a cambio de audiencias privadas fuera de registro.
- Roles definidos: La diputada calificó a Adorni como el “cajero” de Karina Milei y a Javier Lanari como el “bolsero” encargado de los traslados de dinero.
- Nepotismo bajo la lupa: Se filtraron nombramientos de los hermanos de Lanari en cargos nacionales: Ignacio en Yacyretá y Esteban en el Senasa regional Corrientes-Misiones.
- Frente judicial abierto: Las acusaciones ya forman parte de los testimonios brindados por Pagano ante el fiscal Pollicita y el juez Lijo en los tribunales federales.
- Vínculos inquebrantables: Sectores del gobierno creen que la permanencia de Adorni se debe a su rol central en el Tech Forum donde se gestó el lanzamiento de la cuestionada moneda Libra.



