El piloto neerlandés aprovechó una disputa entre Charles Leclerc y Kevin Magnussen para superarlos a ambos con una diferencia de velocidad abrumadora, confirmando la superioridad técnica del RB19.
Puntos clave
El duelo inicial: La secuencia comenzó con un enfrentamiento entre Charles Leclerc (Ferrari) y Kevin Magnussen (Haas). El monegasco logró ejecutar el sobrepaso, pero la tenacidad del piloto danés generó una batalla por la posición que se extendió hasta la entrada de la recta.
La ventaja del DRS: Mientras Ferrari y Haas luchaban, Verstappen, quien venía desde atrás, activó el sistema DRS de su Red Bull. La reducción del drag aerodinámico disparó la velocidad punta del RB19 a niveles inalcanzables para sus rivales, permitiéndole superar a ambos monoplazas en un solo movimiento, con una facilidad que asombró al paddock.
La reacción internacional: El impacto visual de la maniobra fue tal que los comentaristas de la transmisión oficial calificaron la situación como “indignante”, señalando que Verstappen parecía competir en “otra categoría”. Esta diferencia abrumadora de velocidad en línea recta fue uno de los pilares fundamentales del dominio absoluto de Red Bull durante esa temporada.
El doble sobrepaso en Miami no solo fue una demostración de poderío mecánico, sino también una prueba de la capacidad de Verstappen para capitalizar al máximo cada ventaja técnica que le ofreció su monoplaza, consolidando su camino hacia un nuevo campeonato mundial.



