A través de mensajes enigmáticos del kirchnerismo y confirmaciones de su propio espacio, se reveló la trastienda de las gestiones subterráneas del exministro con gobernadores aliados, una jugada decisiva que forzó al oficialismo a amputar los puntos más resistidos en el Senado.
El duro revés legislativo que sufrió el gobierno de Javier Milei en la Cámara Alta —donde debió retirar de urgencia los capítulos de extranjerización de tierras y las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego— comenzó a arrojar precisiones sobre su trastienda política. La senadora peronista Juliana di Tullio celebró públicamente la caída de los apartados y dejó una pista enigmática en sus redes sociales al resaltar con mayúsculas las iniciales “SMT”, en clara referencia a Sergio Tomás Massa. La señal fue rápidamente secundada por legisladoras del Frente Renovador como Marina Salzmann y Sabrina Selva, quienes reivindicaron el rol silencioso pero activo del líder político. Según trascendió, el ex candidato presidencial mantuvo contactos clave con mandatarios provinciales dialoguistas para persuadirlos de no acompañar los puntos resistidos, dinamitando el poroteo oficialista y obligando a La Libertad Avanza a un repliegue táctico histórico para salvar el resto de la ley de propiedad privada.
Puntos Claves
- La señal en código: El mensaje de Di Tullio con las iniciales en mayúsculas expuso la autoría táctica detrás del quiebre de los apoyos parlamentarios.
- Reivindicación massista: Diputadas del Frente Renovador ponderaron públicamente la labor subterránea de Massa enfocada en articular consensos lejos de la exposición pública.
- Gestión con gobernadores: Trascendió que el exministro articuló llamadas y acuerdos con mandatarios provinciales para alinear el rechazo a los polémicos capítulos.
- Repliegue del Ejecutivo: La presión política y territorial empujó al oficialismo a amputar ambos apartados para evitar una derrota total en el recinto.
Opinión de ADN21
Que la caída de los puntos más sensibles del proyecto oficialista lleve la firma subterránea de Sergio Massa ratifica que la política real muchas veces se define lejos de los estrados y muy cerca del teléfono con los gobernadores. En un Senado donde el oficialismo carece de margen numérico, la habilidad para tejer acuerdos y alinear voluntades provinciales demuestra que la supervivencia legislativa no depende solo de la convicción ideológica, sino de la capacidad de construir diques de contención territoriales frente al centralismo.



