El índice de precios porteño trepó al 2,9% en julio impulsado por el fuerte impacto del turismo durante las vacaciones de invierno. Los analistas prevén que el dato nacional del Indec se ubique en torno al 2% debido a diferencias metodológicas.
La inflación de julio en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en el 2,9%, un registro que superó las expectativas iniciales y abrió interrogantes de cara al Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional que el Indec difundirá el próximo 13 de agosto. Según un informe de PxQ Consultora, la brecha entre ambos indicadores responde a cuestiones metodológicas y al impacto estacional del receso invernal, que disparó rubros de alta incidencia en la canasta porteña como servicios de alojamiento (+29,1%), paquetes turísticos (+26%) y pasajes aéreos (+21,7%), además de los alquileres (+1,8%). Al descontar estos factores, las proyecciones privadas estiman que la inflación a nivel país se ubicará cerca del 2%. El resultado final dependerá fundamentalmente del comportamiento de alimentos y bebidas —la división con mayor ponderación—, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA anticipa un sendero inflacionario estable en torno al 1,8% mensual para los próximos meses y un acumulado anual cercano al 29,8% para este 2026.
Puntos Claves
- Salto en CABA: El índice porteño escaló al 2,9% en julio, acumulando un 19,4% en los primeros siete meses del año y un 33,2% en la variación interanual.
- Efecto estacional: Los aumentos en turismo (alojamiento, paquetes y vuelos) y alquileres explicaron la mayor parte de la diferencia frente al indicador nacional.
- Proyección para el Indec: Los analistas estiman que el IPC nacional se ubicará alrededor del 2%, recortando casi un punto porcentual al excluir el impacto turístico porteño.
- Expectativas del mercado: El REM del BCRA proyecta una desaceleración gradual de la inflación hacia adelante, con registros mensuales de 1,8% para agosto y septiembre.
Opinión de ADN21
El repunte inflacionario en la Ciudad de Buenos Aires demuestra cómo los factores estacionales y el peso relativo de los servicios turísticos pueden distorsionar la foto mensual de los precios, separándola de la dinámica general del país. Sin embargo, más allá de la brecha metodológica con el índice nacional, el verdadero desafío económico sigue siendo consolidar una desaceleración sostenida en los rubros esenciales, donde el comportamiento de los alimentos continúa marcando el pulso real del poder adquisitivo de los argentinos.



