El Estrecho de la discordia: por qué la “Boca Oriental” vuelve a enfrentar a la Argentina y Chile tras 40 años de paz

Por la Redacción de ADN21

Las declaraciones del jefe del Servicio de Hidrografía Naval, Hernán Montero, asegurando que la boca del Estrecho de Magallanes pertenece a la Argentina, desataron una tormenta política en Chile. Mientras la Cancillería trasandina se aferra a los tratados de 1881 y 1984, el planteo técnico argentino reabre el debate sobre el control del paso estratégico más importante del cono sur.

Una declaración técnica se transformó repentinamente en una crisis diplomática. El contralmirante Hernán Montero sostuvo que, si bien el Estrecho de Magallanes es mayoritariamente chileno, su “boca” (la unión entre Cabo Vírgenes y Punta Dungeness) es territorio argentino. Para Chile, esto representa una “reinterpretación antojadiza” que ignora el Tratado de Paz y Amistad de 1984, el cual puso fin al conflicto del Beagle. Diputados chilenos ya exigieron un pronunciamiento firme de su Cancillería, mientras que del lado argentino, la postura de Hidrografía Naval defiende la soberanía sobre el acceso al sistema desde aguas nacionales.

Los fantasmas del Beagle y la llave del océano

En el complejo ajedrez de la geopolítica austral, las palabras nunca son inocentes. Que el jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino mencione que “la boca de Magallanes es argentina” no es un error de interpretación, sino la reafirmación de una doctrina técnica que separa la navegación del dominio territorial.

Para Chile, el Estrecho es una unidad indivisible bajo su bandera. Para el planteo técnico argentino, la entrada desde el Atlántico toca aguas de jurisdicción propia. Lo que está en juego no son solo unos kilómetros de agua fría, sino la “llave” de la conexión bioceánica. En un mundo donde el comercio global busca rutas alternativas y el control de los mares se vuelve crítico, cualquier duda sobre el límite en Magallanes se vive en Santiago como una amenaza directa a su integridad territorial.

Este nuevo roce demuestra que los tratados de paz son documentos vivos que chocan permanentemente con la realidad de los mapas. Mientras la diplomacia intenta bajarle el tono a la polémica, la viralización de los dichos de Montero deja en claro que, a ambos lados de la cordillera, la soberanía sobre los pasos australes sigue siendo una herida que no termina de cicatrizar.

Puntos Claves: Qué se disputa en el Sur

  • La frase de la polémica: Hernán Montero afirmó que “la boca de Magallanes es argentina”, delimitando la zona entre Cabo Vírgenes (Argentina) y Punta Dungeness (Chile).
  • La postura de Chile: Sostienen que el Tratado de 1881 y el de 1984 entregan la “plena soberanía” sobre todo el Estrecho a la República de Chile, sin excepciones.
  • Derecho de Navegación: El contralmirante argentino reconoció que Chile tiene el servicio de practicaje y que la navegación es libre e ininterrumpida por ser un canal internacional, pero diferenció la propiedad del agua en el acceso oriental.
  • Reacción trasandina: Diputados de Renovación Nacional y del Frente Amplio calificaron los dichos como “improcedentes” y pidieron la intervención urgente de la Cancillería chilena.
  • Contexto Histórico: El Tratado de Paz y Amistad de 1984 establece que la Argentina no puede obstaculizar el ingreso o salida del Estrecho, un punto que los legisladores chilenos consideran vulnerado por el solo hecho de cuestionar la soberanía.
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