Tras cuestionar duramente a la Selección, el Gobierno cambia el discurso: el vocero Adrián Ravier ahora elogia la visibilidad que dio el plantel a la causa Malvinas, aunque insiste con su visión crítica del país.
El Gobierno protagoniza un nuevo giro discursivo respecto a la Selección argentina. Luego de calificar como “patrioterismo barato” y “populismo rancio” el despliegue de la bandera de Malvinas tras vencer a Inglaterra, el vocero Adrián Ravier reconoció ahora que el gesto permitió “visibilizar” internacionalmente el reclamo de soberanía. Este cambio de postura sucede tras el respaldo de Donald Trump hacia los jugadores y expone las contradicciones de una gestión que pasó de las críticas al plantel a buscar reencauzar su estrategia diplomática.
Puntos Claves
- Contradicciones oficiales: Ravier pasó de descalificar a los futbolistas a admitir que su acción tuvo un impacto positivo para la causa nacional.
- El peso de la política externa: La intervención de Donald Trump, apoyando el derecho de los jugadores, dejó al Ejecutivo en una posición incómoda tras sus críticas iniciales a los campeones.
- Polémica recurrente: El vocero no evitó la controversia y volvió a calificar a la Argentina como un “país bananero”, insistiendo en que solo un país “grande y respetado” podrá avanzar en la recuperación de las islas.
- Estrategia diplomática: El oficialismo intenta ahora cerrar filas bajo el argumento de que la vía diplomática es el único camino viable, intentando dejar atrás la pelea mediática con los ídolos deportivos.



