La directora gerente del organismo destacó la solidez de la economía argentina en una visita clave a Buenos Aires junto a Luis Caputo. Aunque ratificó que no habrá nuevos pedidos de asistencia y elogió el superávit, advirtió que el gran desafío pendiente es la creación de empleo formal.
En el marco de su visita oficial a la Argentina, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, elogió enfáticamente el rumbo del programa económico y aseguró que el país se encuentra en una posición “muy sólida”. Desde el Palacio de Hacienda, flanqueada por el ministro de Economía Luis Caputo y el titular del Banco Central Santiago Bausili, la funcionaria descartó de plano que la Argentina necesite solicitar financiamiento adicional o actúe como prestamista de última instancia de cara a las elecciones de 2027. Georgieva destacó la decidida acumulación de reservas internacionales —que superan los 13.000 millones de dólares desde principios de año—, el superávit primario, la drástica baja de la inflación y la compresión del riesgo país, señalando que el Tesoro cuenta con la estrategia financiera necesaria para cubrir sus obligaciones. Pese a los elogios macroeconómicos, advirtió que la etapa que viene exige extender el crecimiento hacia las PyMEs y reducir los altos niveles de informalidad laboral, y cerró su exposición con una arenga sobre la perseverancia y el escepticismo de la sociedad.
Puntos Claves
- Cero asistencia adicional: Georgieva afirmó que no ve la necesidad de que el país deba solicitar fondos frescos al organismo ni en 2027 ni en el corto plazo.
- Solidez externa y fiscal: Resaltó la acumulación de reservas por encima de las metas, el paso del déficit al superávit y la fuerte caída del riesgo país hasta la zona de los 400 puntos.
- El empleo formal como cuenta pendiente: Sostuvo que, superada la urgencia macroeconómica, el desafío central es combatir la informalidad laboral facilitando el financiamiento y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas.
- Agenda oficial: Tras reunirse con el gabinete económico, la titular del FMI mantuvo un encuentro con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada y continuará su gira con visitas a Neuquén para recorrer Vaca Muerta.
Opinión de ADN21
La bendición explícita de Kristalina Georgieva a la gestión económica representa un espaldarazo político y financiero inigualable para el Gobierno en la previa del año electoral. Que el propio FMI certifique la solidez de las cuentas externas, la acumulación récord de reservas y la prescindencia de nuevos rescates desarma el discurso agorero de la oposición sobre una crisis inminente de deuda. Sin embargo, el verdadero mensaje de fondo de la titular del Fondo opera como un llamado de atención necesario: la estabilidad macroeconómica y el superávit fiscal son cimientos indispensables, pero la legitimidad social del modelo se jugará en su capacidad de permear hacia el tejido productivo y pulverizar los bolsones de informalidad que ahogan a los trabajadores. El equilibrio fiscal ya demostró ser sostenible a fuerza de disciplina; ahora el desafío es demostrar que el crecimiento también puede traducirse en empleo genuino y bienestar cotidiano.



