La vicepresidenta de la Nación cruzó duramente al mandatario en la red social X tras la replicación de un posteo de la diputada Lilia Lemoine que la vinculaba con el peronismo y el juicio político. En medio de chicanas virtuales, Villarruel cuestionó la salud mental del Presidente y defendió su gestión de gastos en la Cámara alta.
La interna oficialista escaló a niveles sin precedentes luego de un fuerte cruce público protagonizado por la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente Javier Milei en la red social X. El detonante fue la viralización de un posteo de la diputada libertaria Lilia Lemoine —compartido por el propio jefe de Estado— que acusaba a la titular del Senado de tejer alianzas con el peronismo y respaldar una maniobra de juicio político. Al enterarse de la publicación, Villarruel estalló con duras réplicas: tildó el hecho de “locura galopante”, exigió pruebas ante lo que calificó como “afirmaciones inventadas” y expresó una supuesta inquietud por el estado mental del mandatario, aludiendo a “persecuciones imaginarias”. En la misma interacción virtual, la vicepresidenta también salió al cruce de usuarios que la cuestionaron por las dietas de los senadores, detallando que durante su gestión en la Cámara alta logró reducir el gasto en más de 35.000 millones de pesos y recortar un millar de puestos de empleo.
Puntos Claves
- El detonante en X: El presidente Javier Milei compartió un posteo de la diputada Lilia Lemoine que acusaba a Victoria Villarruel de conspirar con el peronismo.
- Dudas sobre la estabilidad: La vicepresidenta cuestionó abiertamente la salud del mandatario al señalar que replica “persecuciones imaginarias” y tildar el episodio de delirio.
- Defensa de la gestión en el Senado: Ante los cuestionamientos por las dietas parlamentarias, Villarruel aseguró haber bajado el gasto del organismo en más de 35.000 millones de pesos y desvinculado a mil empleados.
- Máxima tensión institucional: El enfrentamiento virtual desnuda una vez más la profunda fractura en la cúpula del poder Ejecutivo y Legislativo.
Opinión de ADN21
El crudo enfrentamiento público entre Javier Milei y Victoria Villarruel a través de redes sociales marca un punto de inflexión en la convivencia de la cúpula gobernante, transformando los cortocircuitos ideológicos en una guerra abierta de descalificaciones personales. Utilizar las plataformas digitales para debatir lealtades políticas y poner en duda la estabilidad emocional del jefe de Estado no solo degrada el debate institucional, sino que expone la extrema fragilidad de una alianza cuya gobernabilidad pende permanentemente de un hilo virtual. Mientras la economía formal y los conflictos legislativos exigen cohesión, la cúpula del poder se consume en una interna sin filtro, demostrando que el mayor peligro para el rumbo de la administración no viene de la oposición, sino de la implosión de su propio núcleo dirigente.



