Desde la oposición exigen apartar a Adorni del directorio de YPF

El diputado radical Pablo Juliano presentó un proyecto de declaración para que el Poder Ejecutivo remueva de inmediato al exjefe de Gabinete de su cargo en la petrolera estatal, alegando incompatibilidad ética.

El diputado nacional Pablo Juliano (Provincias Unidas) inició una ofensiva parlamentaria para desplazar a Manuel Adorni del directorio de YPF. Tras su salida de la Jefatura de Gabinete, Adorni fue designado en la petrolera en representación del Estado, decisión que la oposición busca revertir argumentando que su perfil actual, marcado por investigaciones judiciales y denuncias, no cumple con los requisitos éticos necesarios para gestionar un activo estratégico como YPF. El legislador radical advirtió que no permitirá que la figura del exfuncionario continúe ligada a la administración estatal y busca que el Poder Ejecutivo actúe de manera inmediata para evitar lo que considera una burla a la transparencia pública.

Puntos Claves

  • Exhortación al Ejecutivo: La iniciativa formal presentada en la Cámara baja solicita que se disponga la renuncia o remoción de Manuel Adorni del directorio de YPF S.A.
  • Argumento de incompatibilidad: El proyecto sostiene que su permanencia en la empresa estatal es incompatible con los estándares de ética pública y transparencia exigidos para la función.
  • Denuncia de sueldo millonario: El diputado Pablo Juliano cuestionó duramente la continuidad del funcionario, señalando que, de permanecer en el cargo, Adorni pasaría a percibir un salario de 94 millones de pesos mensuales.
  • Resguardo de intereses: La propuesta subraya la necesidad urgente de proteger la adecuada representación de los intereses del Estado nacional dentro de la petrolera.
  • Postura opositora: Juliano enfatizó que la renuncia al Gabinete no debe considerarse un “indulto” ante las investigaciones judiciales y denuncias en contra del exfuncionario.

Opinión

La ofensiva de la oposición contra la designación de Adorni en YPF pone de manifiesto que el costo político de su salida del Gobierno no termina con su renuncia al Gabinete. Al intentar sostenerlo dentro de la estructura de la petrolera estatal, el oficialismo ha cometido el error de transformar un problema de gestión en un símbolo de la resistencia a la transparencia. Si el Gobierno persiste en blindar a Adorni con un cargo ejecutivo y un sueldo millonario mientras las causas judiciales avanzan, solo logrará que el Congreso —donde hoy busca desesperadamente apoyo para sus reformas— se convierta en una caja de resonancia de sus propias desprolijidades. En política, intentar salvar a un aliado cuestionado suele ser el camino más directo para quedar manchado por su misma suerte.

spot_img