El PRO de Córdoba, en pie de guerra: aliados de Bullrich exigen la destitución de Adorni

En un desplante político de alto impacto, la jefa del bloque libertario evitó los encuentros convocados por Manuel Adorni, mientras en Córdoba, aliados de Bullrich impulsan una resolución legislativa para exigir su remoción, profundizando el aislamiento del jefe de Gabinete.

La figura de Manuel Adorni atraviesa su momento más crítico tras el desplante público de Patricia Bullrich, quien eludió las reuniones de coordinación en la Casa Rosada bajo excusas de agenda. Este distanciamiento no es aislado: la exministra está operando en tándem con diversos sectores opositores para avanzar en el desplazamiento del funcionario. Paralelamente, en Córdoba, el aliado de Bullrich, Oscar Agost Carreño, promueve un proyecto en la Legislatura provincial para presionar a los legisladores nacionales a votar a favor de la remoción de Adorni, exponiendo las grietas tanto dentro del peronismo local como en las filas de los partidos que hasta ahora sostenían a Javier Milei.

Puntos Claves

  • Desplante estratégico: Bullrich se ausentó de las reuniones convocadas por Adorni con senadores de La Libertad Avanza, enviando un mensaje político claro tras los cruces por las inconsistencias en la declaración jurada del jefe de Gabinete.
  • Alianza opositora: Según trascendió, Bullrich estaría coordinando acciones con Victoria Villarruel y sectores del bloque peronista para facilitar el avance de la interpelación, desestimando las estrategias defensivas del Gobierno.
  • La jugada en Córdoba: Oscar Agost Carreño presentó un proyecto en la Legislatura cordobesa para instar a los legisladores nacionales de esa provincia a apoyar la remoción de Adorni, endureciendo la postura frente a la “mentira” del funcionario.
  • Presión sobre Llaryora: El proyecto busca dejar expuesto al gobernador Martín Llaryora, quien se ha desmarcado de la postura confrontativa de Juan Schiaretti, generando tensiones dentro del peronismo cordobés sobre la conveniencia de limar al Gobierno nacional.
  • Costo institucional: Los fundamentos de la iniciativa cordobesa sostienen que la permanencia de Adorni es insostenible y cuestionan la voluntad de otros bloques para activar mecanismos de control republicano ante las irregularidades detectadas.

Opinión

El distanciamiento de Patricia Bullrich no es una mera cuestión de agenda; es el síntoma de que el costo político de sostener a Manuel Adorni ha superado el beneficio de mantener la disciplina interna en el oficialismo. Al coordinar un frente que involucra incluso a sectores del peronismo, la jefa del bloque libertario está enviando una señal contundente: el Gobierno no puede pretender que sus aliados actúen como un escudo protector ante una crisis ética que ellos mismos juzgan como indefendible. La movida en Córdoba es, además, un golpe maestro en términos de táctica política, ya que no solo busca la cabeza del jefe de Gabinete, sino que intenta quebrar la ambivalente neutralidad de Martín Llaryora. Milei se encuentra ante un callejón sin salida donde, por cada día que insiste en blindar a Adorni, pierde un poco más la lealtad de quienes, hasta ayer, eran sus principales arquitectos en el Congreso.

spot_img