Por ADN21
La vicepresidenta lanzó un duro cuestionamiento contra el jefe de Gabinete tras cumplirse dos semanas de la promesa presidencial de transparentar su patrimonio. En medio del escándalo por su incremento patrimonial, la tregua interna parece haber terminado.
En una breve aparición pública en la ciudad de Rosario, Victoria Villarruel dejó en claro que la incomodidad por el caso de Manuel Adorni no es exclusiva de la oposición, sino que resuena con fuerza en los niveles más altos del propio Gobierno. Ante la consulta de la prensa, la vicepresidenta no dudó: “Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni”, lanzó con una sonrisa, exponiendo la tensión que rodea al jefe de Gabinete.
El recordatorio de Villarruel llega en un momento crítico. Hace 13 días, Javier Milei había salido en defensa de su funcionario asegurando que la presentación de los papeles era inminente, incluso arremetiendo contra Patricia Bullrich por supuestamente haber “spoileado” el anuncio. Sin embargo, el tiempo transcurrió y el silencio en torno al patrimonio del jefe de Gabinete se ha vuelto ensordecedor.
Desde el entorno de Adorni argumentan que los plazos aún no están vencidos, mientras que los investigadores sospechan que la dilación obedece a una estrategia de contención: el temor a que una presentación apresurada deje por fuera nuevas revelaciones sobre su patrimonio, forzándolo a esperar hasta el último segundo para intentar un cierre definitivo del escándalo.
La vicepresidenta, que aprovechó la ocasión para despegarse de las guerras internas que sacuden a la Casa Rosada, evitó pronunciarse sobre si el funcionario debería renunciar. “Yo no participo de ninguna pelea. Desarrollo mi labor en el Senado de la Nación y las explicaciones las tiene que dar el Presidente, su hermana o el resto de las personas que estén mencionadas”, sentenció, dejando a la cúpula del Ejecutivo la responsabilidad de resolver una crisis que, lejos de apagarse, continúa sumando capítulos.
Puntos Claves
- Promesa incumplida: Javier Milei había afirmado hace dos semanas que el jefe de Gabinete tenía los papeles listos, pero la documentación aún no ha sido presentada.
- El dardo de la Vice: Victoria Villarruel rompió su postura de prescindencia en los conflictos internos para marcarle la cancha a Adorni, exponiendo la falta de transparencia del funcionario.
- La estrategia de Adorni: En el entorno del jefe de Gabinete persiste el hermetismo, mientras crece la sospecha de que la demora busca evitar que surjan nuevos datos sobre su incremento patrimonial.
- Despegue de la interna: La vicepresidenta evitó opinar sobre el caso “Rufus” y las disputas de poder entre Karina Milei y Santiago Caputo, subrayando que su rol se limita a la presidencia del Senado.
- Presión oficial: La exigencia de Villarruel se suma a la presión que ya había ejercido Patricia Bullrich, quien semanas atrás le había dado un ultimátum al funcionario para que aclare su situación financiera.



