El expresidente intensifica su ofensiva contra el jefe de Gabinete, ordenando a sus diputados apoyar la interpelación y exigiendo su renuncia, mientras el jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, intenta mantener la unidad y evitar una ruptura total con el gobierno de Javier Milei.
La arremetida de Mauricio Macri contra Manuel Adorni no parece ser una mera defensa de la transparencia, sino un movimiento estratégico para reafirmar su liderazgo sobre el PRO y marcarle la cancha a la Casa Rosada. Al forzar a sus diputados a apoyar la interpelación, Macri coloca a Cristian Ritondo en una posición de extrema vulnerabilidad: o se pliega a la embestida del expresidente y rompe con Milei, o mantiene su postura y queda expuesto como alguien que perdió el control de su propia tropa. Es una pulseada donde, más allá del destino del jefe de Gabinete, lo que se dirime es quién tiene la llave de la relación con el oficialismo en el Congreso.
Puntos Claves
- Orden directa de Macri: El expresidente ha dado instrucciones claras a su círculo íntimo, incluyendo a Fernando De Andreis, Darío Nieto y Gisela Scaglia, para que exijan la salida de Adorni debido al escándalo de su patrimonio.
- Resistencia en el Congreso: Cristian Ritondo mantiene su negativa a apoyar la interpelación, tratando de sostener el vínculo con el gobierno nacional, lo que ha generado un aislamiento de los diputados macristas que siguen las directivas de Macri.
- Desafío legislativo: La oposición, que suma cerca de 115 diputados, intenta reunir los 130 votos necesarios para citar a Adorni en la sesión especial convocada para el martes 23 de junio; el posicionamiento del bloque del PRO es fundamental para definir el éxito de esta iniciativa.
- Cuestionamiento ético: Desde el sector de Macri, figuras como De Andreis han calificado la situación de Adorni como una “falta grave” e injustificable, insistiendo en que el funcionario mintió sobre su patrimonio ante el Congreso y la sociedad.
- Escalada institucional: Mientras la Justicia avanza en la investigación patrimonial, el PRO ha endurecido su discurso mediante un comunicado oficial que marca la línea de confrontación exigida por Macri, profundizando la brecha con el Ejecutivo.



