Por ADN21
En medio de la interna libertaria, la designación de Sebastián Pareja al frente de la Comisión Bicameral de Inteligencia funciona como un misil directo a la línea de flotación del asesor presidencial. La hermana del Presidente busca auditar los fondos reservados y controlar los movimientos del hombre fuerte de la Secretaría de Inteligencia tras su sugestivo acercamiento al magnate Peter Thiel.
La disputa de poder en el corazón de La Libertad Avanza suma un nuevo y oscuro capítulo: el control de los servicios de inteligencia. Karina Milei, la funcionaria más poderosa del Gobierno, logró ubicar a Sebastián Pareja —su principal armador en la provincia de Buenos Aires— como presidente de la estratégica Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia. La maniobra tiene un destinatario claro: Santiago Caputo, el asesor presidencial que controla en las sombras la renovada SIDE. El detonante de la avanzada de “El Jefe” fue una reunión a solas que Caputo mantuvo con Peter Thiel, fundador de Palantir Technologies, lo que encendió las alarmas en el entorno presidencial. La jugada no estuvo exenta de heridos colaterales, ya que dinamitó el vínculo con el PRO luego de que Martín Menem le prometiera ese mismo cargo a Cristian Ritondo. Ahora, Pareja tendrá el poder de auditar los fondos reservados y dar curso a pedidos de informes sobre el accionar de la inteligencia bajo la órbita de Caputo.
El poder real y la desconfianza de “El Jefe” La decisión de Karina Milei de asaltar la Bicameral de Inteligencia no es un movimiento burocrático; es una declaración de guerra fría. En la política argentina, quien controla los sótanos del Estado, controla la información y la capacidad de daño. Santiago Caputo había logrado blindar la SIDE bajo su órbita —primero con Sergio Neiffert y ahora con su contador de confianza, Cristian Auguadra—, pero la reunión con un pez gordo de la big data militar como Peter Thiel cruzó una línea roja para el “triángulo de hierro”.
Karina y los Menem no están dispuestos a permitir que Caputo construya un imperio de inteligencia paralelo y autónomo. Poner a Sebastián Pareja, un hombre sin experiencia en espionaje pero leal a rajatabla a “El Jefe”, es una forma de decirle al joven asesor: “Te estamos mirando”. Sin embargo, esta pulseada interna tiene un costo político altísimo. Al desplazar a Ritondo, el oficialismo vuelve a humillar al PRO, su aliado fundamental en el Congreso. Milei parece estar repitiendo un error clásico: en la obsesión por cuidarse de los “amigos” internos, termina rompiendo los puentes con los aliados que le garantizan la supervivencia legislativa.
Puntos Claves
- La trinchera de Karina: La designación de Sebastián Pareja en la Comisión Bicameral le da al entorno de “El Jefe” el poder de auditar la ejecución de los gastos reservados de la SIDE.
- El factor Thiel: La alarma en el entorno de Karina Milei se encendió tras una reunión secreta entre Santiago Caputo y Peter Thiel, magnate de la tecnología militar (Palantir) cercano a Donald Trump.
- Traición al PRO: La jugada detonó la relación con el bloque del PRO en Diputados. Cristian Ritondo acusó a Martín Menem de incumplir el acuerdo que le garantizaba la presidencia de la Bicameral.
- La cúpula de la SIDE: Santiago Caputo mantiene el control operativo de la ex AFI a través de Cristian Auguadra, un contador de confianza de su familia que sucedió a Sergio Neiffert.
- Foco opositor: Además de la interna oficialista, la comisión deberá revisar decisiones polémicas, como la reciente resolución del ministro de Defensa que restituye a las Fuerzas Armadas la capacidad de realizar contrainteligencia militar.
- Clima hostil: Pareja estará escoltado por Martín Goerling (PRO) y Agustín Rossi (UxP), en un cuerpo legislativo que el año pasado ya rechazó el Plan de Inteligencia Nacional del Gobierno libertario.



